Causas habituales de la piel seca
La piel puede resecarse por factores ambientales como el aire frío o la baja humedad, duchas largas y agua muy caliente, o el uso de jabones y limpiadores agresivos que alteran la barrera cutánea. El envejecimiento reduce la producción de aceites naturales; además, ciertas enfermedades cutáneas crónicas (por ejemplo, dermatitis atópica o psoriasis) y condiciones sistémicas pueden favorecer la sequedad. Algunos hábitos de vida y antecedentes de infecciones también pueden aumentar la sensación de sequedad. Si la sequedad es persistente o tiene un aspecto inusual, una evaluación médica puede aclarar la causa.





