Signos que merecen evaluación
Suele valorarse cualquier masa nueva en la mama o axila, una zona firme o un cambio de volumen persistente. También son relevantes alteraciones de la piel (hundimientos, aspecto de "piel de naranja"), enrojecimiento localizado, calor, retracción mamilar súbita o secreción sanguinolenta o transparente. El dolor aislado no suele indicar cáncer, pero el dolor que empeora o aparece con otros signos merece revisión.





