Qué es y por qué ocurre
Se produce cuando bacterias (por ejemplo Salmonella o Campylobacter), virus (como el norovirus), parásitos o toxinas presentes en los alimentos afectan al sistema digestivo. Las causas habituales incluyen cocción insuficiente, contaminación cruzada, almacenamiento inadecuado y falta de higiene durante la manipulación.





