¿Cómo se define y qué síntomas acompañan?
Se considera diarrea cuando las deposiciones son más frecuentes o más líquidas de lo habitual. Puede acompañarse de dolor o cólicos abdominales, hinchazón, náuseas, vómitos y fiebre. La presencia de sangre o heces muy oscuras, signos de deshidratación (sed intensa, orina escasa, mareos) o disminución notable del estado general son señales de alerta.





