Qué significa y en quiénes aparece
La presentación varía según la edad: en bebés puede manifestarse como episodios largos de llanto, mientras que en niños mayores y adultos puede observarse irritabilidad o respuestas emocionales intensas. Para valorar la importancia del síntoma se tiene en cuenta la frecuencia, la duración y otros signos asociados como cambios en la alimentación, el sueño, la fiebre o el comportamiento.





