Causas frecuentes y mecanismos implicados
El exceso de lágrimas puede deberse a distintos mecanismos: irritación de la conjuntiva o córnea por alérgenos, humo o viento; conjuntivitis víricas o bacterianas; obstrucción o estenosis del conducto lagrimal; alteraciones en la posición del párpado (ectropion, entropion); problemas con lentes de contacto; o causas sistémicas. La edad, traumatismos previos o cirugía ocular también pueden alterar el drenaje.



