Causas posibles
La falta de aire al acostarse puede originarse en el corazón, los pulmones o en otros sistemas. Entre las causas cardíacas destacan la insuficiencia cardíaca y la ortopnea. Desde el lado respiratorio pueden intervenir asma, exacerbaciones de EPOC o edema pulmonar. Trastornos del sueño como la apnea obstructiva, el reflujo gastroesofágico, la obesidad, la anemia y factores emocionales como la ansiedad también pueden aumentar los síntomas nocturnos. Una historia clínica detallada y la exploración ayudan a orientar la causa probable.