El dolor que se extiende desde la zona lumbar hacia una o ambas piernas puede sentirse como punzadas, quemazón, hormigueo o pérdida de sensibilidad. Aparece en diferentes edades y su evolución depende de la causa subyacente. A continuación se describen los patrones más habituales, cuándo es urgente la valoración y qué especialistas pueden encargarse del diagnóstico y manejo general.
Cómo se presenta y cómo se distribuye
El dolor puede ser unilateral o bilateral y suele propagarse desde la zona lumbar hacia la nalga, el muslo, la parte posterior de la pierna y hasta el pie. Con frecuencia se acompaña de hormigueo, entumecimiento, sensación de debilidad o cambios en los reflejos. Muchas personas notan aumento del dolor al moverse, al levantarse, al toser o al realizar esfuerzos.
Causas frecuentes y mecanismos
Entre las causas más habituales están las hernias discales que comprimen raíces nerviosas, la estenosis del canal vertebral y las contracturas o compresiones de origen muscular (por ejemplo, síndrome del piramidal). Con menor frecuencia se asocian infecciones, tumores o lesiones por traumatismo. En todos los casos la clave es la afectación de estructuras nerviosas o su entorno.
Signos que requieren atención inmediata
Debe buscarse atención médica urgente si hay aparición súbita de debilidad marcada en una pierna, pérdida del control de la micción o la defecación, pérdida sensorial rápida en ambas piernas o anestesia en zona perineal (silla de montar), fiebre con dolor lumbar o antecedentes de traumatismo reciente. Estas señales pueden indicar lesión grave de la médula o raíces nerviosas.
Evaluación y a qué especialista acudir
La primera valoración suele realizarla el médico de familia o el servicio de urgencias; según los hallazgos puede derivarse a Neurología, Traumatología/Ortopedia, Neurocirugía o Medicina Física y Rehabilitación. El diagnóstico se basa en la historia clínica y la exploración; en muchos casos se solicitan pruebas de imagen (radiografía, resonancia magnética) o estudios neurofisiológicos (EMG) para localizar la lesión.