Causas frecuentes del enrojecimiento
El enrojecimiento puede ser localizado (por ejemplo en el glande) o más difuso. Entre las causas habituales están la dermatitis de contacto (por jabón, lociones, preservativos o lubricantes), infecciones por hongos (como Candida), infecciones bacterianas, enfermedades de transmisión sexual, balanitis, fricción o traumatismo, así como enfermedades cutáneas crónicas como eccema o psoriasis. Síntomas acompañantes —secreción, picor, dolor, úlceras o ampollas— ayudan a orientar la causa.





