Causas frecuentes
Una mancha nueva puede obedecer a múltiples causas: aumento de pigmento por sol (lentigo), aparición de nuevos lunares (nevus), manchas hormonales, reacciones inflamatorias, infecciones por hongos, cambios tras golpes o cicatrización, o reacciones a medicamentos. Factores como la edad, la exposición solar acumulada y los antecedentes familiares influyen en la probabilidad de cada causa.