Causas más frecuentes
Las causas habituales incluyen caries que afectan la pulpa, sensibilidad del esmalte o la dentina, pulpitis, enfermedades periodontales, abscesos y otras infecciones del tejido circundante. También pueden provocar dolor una fractura dental, problemas con empastes o restauraciones y dolor referido por trastornos de la articulación temporomandibular o nervios.





