La secreción del oído es cualquier líquido o flujo que salga del conducto auditivo. El color, la consistencia y los síntomas acompañantes ayudan a orientar sobre la causa, pero la evaluación por un especialista suele ser necesaria.
¿Qué es la secreción del oído?
Se trata de la salida de líquido desde el conducto auditivo externo, la membrana timpánica o el oído medio. Puede ser transparente, amarillenta con aspecto purulento, con sangre o maloliente. Estas características ofrecen pistas, pero no sustituyen una exploración médica.
Causas habituales
Las causas comunes incluyen otitis externa (a veces tras nadar), otitis media, perforación del tímpano, cuerpos extraños, dermatitis del conducto auditivo y procesos crónicos de oído. También puede aparecer tras traumatismos o cirugías previas en el oído.
Cuándo buscar atención médica
Debe consultarse a un otorrinolaringólogo para valorar la secreción. Busque atención urgente si aparecen fiebre alta, dolor severo, pérdida auditiva súbita, vértigo o inestabilidad, sangrado o si la secreción es muy maloliente. En esos casos acuda a servicios de urgencias.
Qué esperar en la consulta
El especialista tomará historia clínica y examinará el oído con otoscopio; puede solicitar pruebas de audición o imágenes y, si procede, tomar una muestra de la secreción para cultivo. La exploración sirve para identificar la fuente y orientar el seguimiento.
Prevención y cuidados generales
Evite introducir objetos en el oído y no use hisopos para limpiar en profundidad. Seque suavemente los oídos tras nadar, mantenga la zona externa limpia y acuda a controles si existe enfermedad de oído recurrente. Ante signos de alarma, consulte cuanto antes.