Los destellos de luz, o fotopsias, son percepciones breves de chispas o destellos que aparecen a menudo en la oscuridad, con los ojos cerrados o al mover los ojos. A continuación encontrará causas habituales, cómo se evalúan y cuándo es necesario buscar atención urgente.
Qué son y cómo se producen
Las fotopsias son percepciones visuales momentáneas producidas por la estimulación mecánica o eléctrica de la retina o del vítreo (el gel interior del ojo). Movimientos o tirones del vítreo sobre la retina, tensión retiniana o actividad eléctrica transitoria en las vías visuales pueden provocar la sensación de destellos.
Causas comunes y señales asociadas
Entre las causas más frecuentes figuran la degeneración del vítreo relacionada con la edad (desprendimiento vítreo posterior), desgarros o desprendimiento de retina, traumatismos o las auras de migraña. Síntomas asociados como pérdida súbita de visión, aparición de muchos ‘moscas volantes’ nuevas o sensación de una cortina que cubre la visión pueden indicar problemas más graves.
Cuándo es urgente buscar atención
Debe buscar atención urgente si los destellos aumentan de forma brusca, aparecen muchos flotadores nuevos, nota una sombra o cortina en el campo visual o su visión empeora notablemente. Estos signos pueden corresponder a un desgarro o desprendimiento de retina; en esos casos acuda a urgencias o a una unidad de urgencias oftalmológicas sin demora.
Exploraciones y pruebas habituales
El oftalmólogo suele valorar la agudeza visual, la presión intraocular y realizar un examen de fondo con pupila dilatada. Si es necesario se emplean pruebas de imagen como la tomografía de coherencia óptica (OCT) o la ecografía B‑modo para valorar retina y vítreo. Según los hallazgos se decide seguimiento, tratamiento o intervención quirúrgica.
Qué especialista consultar y seguimiento
El primer paso es acudir a oftalmología. Si los hallazgos sugieren riesgo de lesión retiniana se gestiona de forma prioritaria en la consulta o en urgencias oftalmológicas. Si existen signos neurológicos acompañantes, puede valorarse además una consulta de neurología. No se recomienda esperar en casa ante empeoramiento súbito.