Qué abarca un cambio en el hábito intestinal
Se incluyen episodios de diarrea (más frecuentes o líquidas), estreñimiento (menos evacuaciones o esfuerzo al defecar), cambios de color (heces muy pálidas, negras o con sangre roja brillante), aspecto grasiento o lodoso y alteraciones en la urgencia para ir al baño. Una variación aislada suele ser transitoria; cambios recurrentes o persistentes merecen seguimiento.
