Causas más comunes
Entre las causas habituales figuran las infecciones fúngicas (onicomicosis), traumatismos que provocan sangrado bajo la uña, infecciones bacterianas, enfermedades de la piel como la psoriasis, el tabaquismo, ciertas enfermedades crónicas y efectos secundarios de medicamentos. La distribución (una uña o varias) y la presencia de otros signos ayudan a orientar la causa.