¿Qué es el dolor óseo y cómo se percibe?
El dolor que proviene del hueso suele describirse como profundo o punzante y a veces aumenta en reposo o por la noche. Se diferencia del dolor muscular o articular por su localización más profunda y por cómo responde a la presión o al movimiento. Solo la exploración clínica y, si procede, las pruebas de imagen permiten confirmar su origen.





