Qué puede indicar este síntoma
El enrojecimiento y el aumento de temperatura en una articulación suelen reflejar inflamación local o un aumento del flujo sanguíneo. Las causas habituales incluyen traumatismos, procesos inflamatorios agudos o crónicos, infecciones articulares o de la piel adyacente, crisis por depósito de cristales (p. ej. gota), bursitis o tendinopatías. La presencia de dolor, hinchazón, fiebre o limitación funcional ayuda a orientar la causa.