Causas frecuentes y cómo se presentan
Las causas musculoesqueléticas son habituales: sobrecarga, esguinces, tendinitis y lesiones del manguito rotador suelen provocar dolor localizado que empeora con el movimiento. La irritación o compresión nerviosa a nivel cervical puede dar dolor irradiado hacia el brazo, acompañado de hormigueo o debilidad. Las fracturas o luxaciones tras un traumatismo causan dolor intenso y pérdida de función. En algunos casos el dolor que irradia desde el pecho puede deberse a problemas cardíacos, por lo que merece evaluación cuando ocurre junto con otros síntomas.





