Causas posibles y cómo actúan
La debilidad facial puede originarse por una lesión del nervio facial (periférica) o por afecciones centrales como el accidente cerebrovascular. Además existen infecciones, traumatismos, tumores, compresiones nerviosas y enfermedades neuromusculares que afectan la movilidad. En algunos casos una reacción inmunitaria o una infección sistémica también altera el movimiento facial.





