El dolor pélvico se siente en la zona baja del abdomen y la ingle y puede ser de intensidad y duración muy variables. Dado que puede originarse en órganos reproductivos, vías urinarias, intestinos, músculos o nervios, la historia clínica, la exploración y, en algunos casos, pruebas de imagen o analíticas ayudan a orientar su origen y la derivación adecuada.
Qué significa y cómo se describe
El dolor pélvico puede ser agudo o crónico, continuo o intermitente. Para definirlo se valora su duración, relación con el ciclo menstrual, factores que lo empeoran o alivian, y si se acompaña de fiebre, sangrado vaginal, cambios en la micción o en el hábito intestinal. Estos datos ayudan a distinguir entre causas ginecológicas, urológicas, digestivas, musculoesqueléticas o neuropáticas.
Causas frecuentes según el sistema afectado
No siempre hay una única causa. Entre las posibilidades ginecológicas figuran quistes ováricos, endometriosis o enfermedad inflamatoria pélvica; en el sistema urinario, infección del tracto urinario o cálculos; en el aparato digestivo, síndrome de intestino irritable o diverticulitis; y en el sistema musculoesquelético, tensión muscular, puntos gatillo o problemas vertebrales. También factores nerviosos y aspectos psicosociales pueden modular la percepción del dolor.
Evaluación y pruebas que pueden solicitarse
La evaluación parte de una anamnesis y examen físico orientado. Pueden indicarse análisis de orina, hemograma, pruebas de embarazo cuando procede y, en mujeres, examen ginecológico y cultivos si hay secreción. La ecografía pélvica (incluida la transvaginal) es habitual; según el caso puede requerirse TAC o RM para mayor precisión. El enfoque define si conviene consultar a ginecología, urología, digestivo o rehabilitación.
Cuándo acudir de inmediato
Se recomienda valoración urgente si aparece dolor súbito e intenso, fiebre alta acompañante, desmayo o mareo severo, sangrado vaginal abundante o signos de shock. En esas situaciones debe buscarse atención en urgencias o contactar con los servicios de emergencia, porque pueden indicar condiciones que requieren intervención rápida.
A qué especialistas puede derivar el dolor pélvico
El primer contacto suele ser el médico de atención primaria o urgencias. Según la sospecha, pueden derivar a ginecología, urología, gastroenterología, rehabilitación/terapia física o unidades de dolor. La elección depende de los hallazgos clínicos y de las pruebas iniciales.