La hinchazón articular es la sensación de aumento de volumen o acumulación de líquido en una articulación, como rodilla, tobillo, muñeca o dedos. Aquí encontrará información general sobre las causas más frecuentes, los pasos habituales para la evaluación y las especialidades médicas que pueden intervenir. Para una valoración individual acuda a un profesional sanitario; si aparecen síntomas urgentes, diríjase a urgencias.
Causas más frecuentes
La hinchazón puede deberse a traumatismos (como esguinces o hemartrosis), artritis degenerativa (osteoartritis) y artritis inflamatoria (por ejemplo, artritis reumatoide), artritis por cristales (gota o pseudogota), bursitis y tendinitis, o a infecciones de la articulación. También enfermedades sistémicas y trastornos metabólicos pueden manifestarse con hinchazón articular.
Signos de alarma y cuándo buscar ayuda
Algunas señales requieren evaluación rápida: aparición súbita de dolor muy intenso, aumento rápido de la hinchazón y enrojecimiento, fiebre alta o sensación de calor local, o pérdida importante de la función articular. En presencia de estos signos, solicite atención médica de inmediato o acuda a urgencias.
Cómo se suele evaluar
La evaluación comienza con una historia clínica y exploración física. Si procede, se emplean pruebas de imagen (radiografía, ecografía, resonancia magnética) para valorar la estructura articular y el líquido. La artrocentesis (aspiración de líquido articular) permite análisis microscópico, cultivo y búsqueda de cristales. Analíticas de sangre ayudan a valorar la inflamación y marcadores reumatológicos. Un profesional decidirá qué pruebas son necesarias según el contexto.
Qué especialista consultar
La atención inicial suele realizarla el médico de familia o el servicio de urgencias. Según la sospecha, puede derivarse a Reumatología (enfermedad inflamatoria), Traumatología y Cirugía Ortopédica (lesión, indicación quirúrgica), Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (si se sospecha artritis infecciosa). Si hay afectación de la piel, Dermatología puede ser relevante. Fisioterapia y Rehabilitación apoyan la recuperación funcional cuando procede.