El goteo posnasal ocurre cuando el moco de la nariz y los senos paranasales fluye hacia la parte posterior de la garganta. No suele ser grave por sí solo, pero puede resultar molesto y a veces indicar otra causa subyacente. Aquí se resumen los factores que lo provocan, los síntomas frecuentes, a quién consultar y cuándo buscar atención urgente.
Causas comunes y factores desencadenantes
El goteo posnasal puede deberse a alergias, resfriados, sinusitis, reflujo gastroesofágico y variaciones estructurales nasales. También favorecen el exceso de mucosidad el humo de tabaco, el aire seco y algunos medicamentos. Identificar el desencadenante ayuda a orientar la evaluación por el profesional adecuado.
Síntomas habituales y efecto en la vida diaria
Los síntomas incluyen sensación de picor o cosquilleo en la garganta, necesidad frecuente de aclarar la garganta, tos crónica, sensación de acidez o alteración del gusto y molestias al tragar. Por la noche puede aumentar la tos y afectar la calidad del sueño, interfiriendo con las actividades cotidianas.
Cuándo consultar y señales de alarma
Si los síntomas aparecen por poco tiempo y son leves suelen manejarse con medidas generales; consulte si persisten, empeoran o reaparecen con frecuencia. Busque atención médica urgente si hay dificultad para respirar, fiebre alta, dificultad marcada para tragar o sangrado desde la nariz o la boca. Ante esas señales, diríjase a los servicios de urgencias.
A qué especialista acudir y qué esperar
Como primer paso puede acudir a su médico de familia o a un especialista en Otorrinolaringología (ORL). Si se sospechan alergias, un servicio de Alergia e Inmunología puede ayudar; si hay síntomas de reflujo, se considerará Gastroenterología. La evaluación suele incluir la revisión de los síntomas, examen físico y, si procede, pruebas adicionales o derivación.