Causas posibles
Entre las causas frecuentes están las hemorroides, fisuras anales, prolapso rectal o caída de tejidos, heces duras por estreñimiento, irritación cutánea o dermatitis de contacto, infecciones locales y, en algunos casos, la presencia de un cuerpo extraño real. También pueden intervenir alteraciones del suelo pélvico o causas neuropáticas menos comunes.





