Causas más frecuentes
Las causas habituales incluyen infecciones del oído medio, infección o irritación del conducto auditivo externo, cambios de presión (por ejemplo en vuelo o buceo) y dolor referido de dientes o garganta. También pueden provocar molestias cuerpos extraños, residuos de agua o reacciones alérgicas que afectan la zona alrededor del oído.





