Causas más frecuentes
El dolor articular no suele tener una sola causa. Entre las categorías más comunes están los cambios degenerativos crónicos (por ejemplo osteoartritis), enfermedades reumáticas e inflamatorias (como artritis reumatoide y espondiloartritis), lesiones y sobreuso, procesos infecciosos que afectan la articulación, causas metabólicas (artritis por cristales como la gota) y efectos secundarios de algunos fármacos. La edad, la forma de inicio del dolor, las articulaciones afectadas y síntomas asociados ayudan a orientar la causa probable.





