Si el semen cae sobre la ropa y no entra en contacto con los genitales externos, la abertura vaginal o la piel, el riesgo de embarazo es muy bajo o insignificante. Sin embargo, si el semen entra en contacto directo con la vulva o la abertura vaginal, o si el semen húmedo penetra la tela y llega a la piel, existe un pequeño riesgo. Si sospecha o le preocupa el contacto directo, consulte de inmediato con una clínica de planificación familiar, un ginecólogo o un farmacéutico, ya que el tiempo puede ser crucial. También puede buscar atención médica para realizarse una prueba de embarazo en el momento adecuado y, si es necesario, hablar sobre el riesgo de infección. Si sus síntomas persisten, empeoran o si aparecen nuevos síntomas, como sangrado, dolor intenso, fiebre o flujo vaginal anormal, busque atención médica de inmediato.