La urticaria se manifiesta como ronchas elevadas, a menudo pruriginosas, que pueden aparecer y desaparecer en horas. Aquí encontrará información general sobre cómo reconocerla, qué puede provocarla y a qué especialista dirigirse. En presencia de signos de alarma, acuda a servicios de urgencias.
¿Qué es la urticaria y cómo se clasifica?
La urticaria son lesiones cutáneas transitorias llamadas habones o ronchas. Si las brotes duran menos de seis semanas se habla de urticaria aguda; si se repiten durante más de seis semanas, se considera crónica. En algunos casos aparece angioedema, que afecta capas más profundas de la piel y mucosas. El proceso suele implicar liberación de mediadores inflamatorios por los mastocitos, que producen enrojecimiento y picor.
Síntomas habituales y cuándo buscar atención urgente
Los síntomas más frecuentes son picor intenso, ronchas que cambian de lugar y sensación de quemazón. El angioedema puede provocar hinchazón en párpados, labios o lengua. Busque atención inmediata si aparece dificultad para respirar, hinchazón rápida de cara o lengua, problemas para tragar o hablar, mareo, pérdida de conciencia, fiebre alta acompañante o erupciones que se extienden muy rápido.
Causas comunes y desencadenantes
No siempre se identifica una única causa. Desencadenantes frecuentes son ciertos alimentos, medicamentos, infecciones, factores físicos (frío, calor, presión), picaduras de insectos y estrés. En urticaria crónica pueden entrar en juego mecanismos inmunológicos o procesos idiopáticos. Llevar un diario de alimentos, medicamentos y exposiciones puede ayudar a detectar patrones.
Cómo se diagnostica y a qué especialista acudir
El diagnóstico se basa en la historia clínica detallada y la exploración. Pueden solicitarse análisis básicos, pruebas para detectar infecciones o estudios alergológicos según el caso; en urticaria crónica a veces se requieren pruebas más amplias. Para primera valoración puede acudir a Medicina Familiar. Dermatología e Inmunología/Alergia son las especialidades más indicadas para evaluación y estudio. Si se sospecha infección, puede requerirse consulta con Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica. Ante signos de gravedad, acuda a urgencias.