¿Qué ocurre y dónde suele aparecer?
Los ligamentos mantienen la estabilidad articular; cuando se someten a una torsión excesiva pueden dañarse. Las zonas más afectadas son el tobillo, la rodilla y la muñeca. El mecanismo típico es una torcedura al pisar mal, un giro repentino o un impacto directo.




