La pericarditis es la inflamación del pericardio, la membrana que rodea el corazón. En esta página encontrará información general sobre los signos más habituales, las causas posibles, las pruebas que suelen solicitarse y los casos que requieren valoración urgente. Para diagnóstico o tratamiento personalizado consulte con un profesional sanitario.
¿Qué es la pericarditis?
La pericarditis se refiere a la inflamación del pericardio, la fina envoltura que envuelve el corazón. Puede acompañarse de dolor torácico, acumulación de líquido alrededor del corazón (derrame pericárdico) o cambios en la función cardiaca. La evolución varía: algunos episodios son breves y leves, mientras que otros pueden precisar seguimiento especializado.
Síntomas frecuentes y señales de alarma
Los síntomas típicos incluyen dolor torácico (a menudo agudo y que empeora al inclinarse hacia adelante), dificultad para respirar, palpitaciones, tos y fiebre leve. Debe buscar atención inmediata si aparece dolor torácico intenso, dificultad respiratoria que empeora rápidamente, desmayo, mareo severo o signos de baja tensión arterial; en esos casos acuda a un servicio de urgencias.
Causas comunes y factores de riesgo
La causa más frecuente son infecciones virales, aunque también puede deberse a infecciones bacterianas, enfermedades autoinmunes, episodios tras un infarto, insuficiencia renal avanzada, traumatismos torácicos, ciertos cánceres o reacciones a medicamentos. Los antecedentes de enfermedad sistémica, intervenciones cardiacas o infección reciente aumentan el riesgo.
Cómo se diagnostica
El diagnóstico comienza con la historia clínica y la exploración; el médico buscará signos como roce pericárdico. Las pruebas complementarias habituales son el electrocardiograma (ECG), la ecocardiografía, análisis de sangre y, si procede, tomografía o resonancia. En algunos casos se analiza líquido pericárdico. La decisión sobre pruebas y especialistas debe tomarla Cardiología, con apoyo de Infectología o Reumatología según la sospecha.
Seguimiento, complicaciones y derivación
Muchas pericarditis se controlan con seguimiento y manejo según la causa. Sin embargo, la acumulación de líquido persistente o la compresión del corazón (taponamiento) requieren intervención rápida. La primera derivación suele ser a Cardiología; si se sospecha una infección o enfermedad sistémica, se coordina con Enf. Infecciosas o Reumatología.