La osteoartritis es una afección común caracterizada por el desgaste del cartílago de las articulaciones. En esta página encontrará información general sobre síntomas, factores de riesgo, vías de diagnóstico y a qué profesionales dirigirse para orientación clínica.
¿Qué es la osteoartritis?
La osteoartritis es un proceso crónico en el que el cartílago que recubre las superficies articulares se desgasta con el tiempo. Suele afectar con mayor frecuencia rodillas, caderas, manos y la columna. Con el avance pueden aparecer cambios óseos en el contorno articular y limitación de la movilidad.
Síntomas y efectos en la vida diaria
Los síntomas habituales incluyen dolor que aumenta con el uso de la articulación, rigidez matutina breve, sensación de crujido o roce (crepitación) y pérdida de movilidad. Estas molestias pueden dificultar caminar, subir escaleras o realizar tareas manuales y reducir la calidad de vida.
Factores de riesgo y prevención práctica
Entre los factores que aumentan el riesgo figuran la edad, lesiones articulares previas, actividades o trabajos con carga repetida sobre las articulaciones, sobrepeso y predisposición genética. Las medidas que suelen recomendarse para reducir el riesgo y aliviar síntomas son controlar el peso, adoptar hábitos de movimiento que reduzcan la carga articular, practicar ejercicio de bajo impacto y mejorar la ergonomía. Estas indicaciones son de carácter general; para consejos adaptados a su situación consulte con un profesional sanitario.
Diagnóstico y a qué especialista acudir
El diagnóstico se basa en la evaluación clínica y, si es necesario, en técnicas de imagen como la radiografía para valorar cambios estructurales. Según las molestias, pueden participar especialistas en ortopedia/traumatología, medicina física y rehabilitación o reumatología. La elección del especialista depende de la localización de la articulación afectada y de los síntomas predominantes.
Cuándo solicitar atención urgente
Se recomienda buscar atención médica de urgencia si aparece dolor articular intenso y súbito con deformidad, hinchazón que empeora rápidamente, fiebre junto con dolor articular o pérdida de la movilidad tras un traumatismo. En esos casos, acuda a un servicio de urgencias o centro sanitario para valoración inmediata.