El herpes oral y genital es una infección viral recurrente causada por el virus herpes simple (HSV). Las lesiones alrededor de la boca suelen conocerse como «úlcera» o «herpes labial», mientras que las infecciones en la zona genital pueden presentarse con ampollas dolorosas o llagas. A continuación se ofrece información general sobre su curso, cómo se transmite y cómo orientarse para una evaluación médica.
¿Qué es y cómo progresa?
El HSV (principalmente HSV‑1 y HSV‑2) puede permanecer latente en los ganglios nerviosos y reactivarse en momentos determinados. El primer episodio suele ser más intenso; las recurrencias habitualmente son más leves y breves. Factores como el estrés, enfermedades intercurrentes o la inmunosupresión pueden aumentar la probabilidad de reactivación.
Síntomas frecuentes
Antes de que aparezcan las lesiones puede notarse hormigueo, picor o sensibilidad en la piel. Las lesiones orales son pequeñas ampollas que evolucionan a costras; en la zona genital aparecen vesículas dolorosas y úlceras. En algunas personas se observan síntomas generales como fiebre o inflamación de ganglios. Los recién nacidos y personas con el sistema inmune debilitado pueden presentar cuadros más graves y requieren valoración urgente.
Transmisión y prevención
El virus se transmite por contacto directo con piel o mucosas infectadas: besos, sexo oral, vaginal o anal son vías habituales. La transmisión puede ocurrir aun sin síntomas evidentes (excreción asintomática). El uso de preservativos y barreras reduce el riesgo pero no lo elimina por completo. Evitar contacto íntimo durante episodios con lesiones, no compartir utensilios que hayan estado en contacto con las lesiones y mantener higiene son medidas preventivas útiles.
Diagnóstico y a qué especialista acudir
El diagnóstico comienza con la evaluación clínica; pruebas como PCR de la lesión o serología pueden confirmar la infección y ayudar a diferenciar tipos de HSV. La atención primaria (Medicina Familiar) suele ser el primer paso; según el caso puede derivarse a Dermatología, Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica, Ginecología o Urología para asesoramiento adicional. Los recién nacidos y personas con síntomas sistémicos intensos deben ser evaluados de inmediato en urgencias.
Embarazo y consideraciones especiales
En el embarazo es importante informar al equipo de seguimiento sobre antecedentes de herpes. Si hay lesiones genitales activas en el momento del parto, el equipo obstétrico valorará las opciones para reducir el riesgo al recién nacido. Las personas inmunodeprimidas y los recién nacidos precisan un manejo coordinado por especialistas.